"Sigues siendo la chica de hielo y a veces pues te salen así las cosas y ya esta" - palabras textuales de la personas que quizás sea la mas importante de mi vida tras una discusión.
Que sí, que fui muy borde, pero también llegué a mi límite y no pude soportar más tonterías tuyas. ¿Y si no fui borde, sino que empecé a pensar con la cabeza? ¿Y si estoy volviendo a mi racionalidad? ¿A dejarme de ilusionar por un "y fueron felices y comieron perdices"?
Siempre he sido de hielo, de pensar con la cabeza antes que con el corazón (principalmente porque ni sentía ni mostraba mis sentimientos). Pero tú rompiste todos mis esquemas. Eso de querer a otra persona lo aprendí contigo. Preocuparte por alguien más que por ti. Pero como todo en esta vida tuvo un final. Aunque luché y sigo luchando por esto.
Pero parándome ahora a pensar, ¿por qué esa vuelta a la chica de hielo? ¿Puro impulso? Puede ser, pero también creo que vuelvo a pensar con la cabeza. Quizá me ha vuelto esa lucidez y me he dado cuenta que esto no lleva a ninguna parte, que al final voy a volver a acabar sufriendo. Y es por esta razón por la que se me cruzaron los cables. No quiero ilusionarme más, debo quererme un poquito más.
- ¡Camarero! ¡Un gin-tonic por favor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario